viernes, 9 de mayo de 2014

1.19 ¿Cómo cambian las escuelas?


Enlace: Efdeportes.com

En la actualidad, vivimos en una sociedad dinámica y cambiante, la escuela, al ser una proyección de la sociedad y atender a las demandas de ésta, también lo es. Por lo tanto, todos los cambios que afectan a la sociedad acaban afectando a la escuela al igual que todas las transformaciones culturales, políticas, económicas, etc. Sin embargo, la escuela no ha cambiado al mismo ritmo que lo ha hecho la sociedad, sino que se ha estancado en la escuela tradicional de manera que, creemos a veces que está mejorando y transformándose pero lo único que llevan a cabo son pequeñas reformas que no afectan a los contenidos o a la metodología por lo que la escuela, en esencia, sigue siendo la misma.

Esta escuela tradicional la podemos observar en muchos ámbitos, entre ellos en los propios docentes. Muchos de los docentes que ejercen hoy día se han acomodado a “la vieja escuela” usando métodos tradicionales, y no únicamente docentes con más años de experiencia, sino también profesores y profesoras jóvenes que se han acostumbrado a llegar a clase, solar contenidos en una clase magistral e irse, siendo esto característico de las escuelas de épocas pasadas aunque, desafortunadamente, también de las escuelas de hoy. Esta actitud pasiva puede deberse a muchos factores, entre ellos que el docente se haya formado hace muchos años y no haya tenido la intención de reinventarse e innovar, puede deberse a la falta de interés y motivación, aunque también puede deberse a que hay muchos y muchas docentes que no desempeñan esta carrera por verdadera vocación, sino por otros factores (necesidad de trabajar, falta de nota para otras carreras…). Esto último en mi opinión es bastante alarmante ya que, desde mi propia experiencia, he tenido profesores que se encontraban en esta situación y el resultado fue conseguir alumnos totalmente desmotivados.

Por otro lado, una escuela más moderna debería responder mejor a la diversidad, algo que creo que la escuela actual o, al menos, muchas de ellas, no han superado aún. En las escuelas actuales suele tratarse a todos los alumnos por igual, dando por sentado que ellos deben adaptarse como puedan al ritmo de la clase y a las actividades que se realicen. Por desgracias muchos aún no entienden que es la escuela la que debe adaptarse y facilitar el proceso educativo a cada alumno, respetando sus capacidades e intereses bajo el concepto de equidad. Otra de las características de la escuela tradicional que está vigente en la actualidad es la escasa participación del alumnado en clase, los alumnos permanecen totalmente pasivos, recibiendo sin para contenidos por parte de los docentes, sentados, sin hablar, sin comunicarse, sin interaccionar. Si la escuela se transformase e innovara, los alumnos tendrían un papel activo en clase, debatirían entre ellos con el profesor como guía y sería mucho más profundo y enriquecido el aprendizaje.

Muchas veces intentan vendernos que la escuela está cambiando y transformándose poniendo como ejemplo la introducción de las nuevas tecnologías en ella. Es cierto que muchos de los centros en nuestro país ahora son centros TIC, sin embargo esto no soluciona nada si la metodología sigue siendo la misma y, sobre todo, si no se hace uso de esas tecnologías. Muchos casos he visto donde los ordenadores y las pizarras digitales de clase están simplemente adornando, bien porque los docentes no tienen interés o porque no saben usarlo o no saben adaptar las clases a las nuevas tecnologías.

Por todos estos motivos no se debe dejar el tema de la innovación a manos del Estado, sino que tienen que ser los propios partícipes de los centros los que innoven día a día, transformando nuestra escuela y mejorándola, adaptándola a la sociedad moderna en la que vivimos, haciéndola más flexible y creativa y, lo más importante, mejorando la calidad de la educación que reciben los alumnos y alumnas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario